La interpretación de los pronósticos y las estadísticas del cáncer

Es muy normal que las personas con cáncer se preocupen por lo que les espera en el futuro. Entender la naturaleza del cáncer y lo que ha de esperarse puede ayudar a los pacientes y a sus seres queridos a planear un tratamiento, anticipar los cambios en el estilo de vida y tomar decisiones financieras y de calidad de vida. La mayor parte de las personas que padecen cáncer quieren saber su pronóstico y, por lo tanto, puede ser que pregunten a su médico o investiguen por sí solas las estadísticas.

El pronóstico es una predicción del curso futuro y del resultado de una enfermedad; o sea, una indicación de la probabilidad de recuperación de esa enfermedad o de una recurrencia (que regrese el cáncer). El pronóstico de un paciente con cáncer puede ser afectado por muchos factores, particularmente el tipo de cáncer que tiene el paciente, la ubicación, la etapa del cáncer, o su grado. Otros factores que también pueden afectar el pronóstico son la edad y la salud en general del paciente o su respuesta al tratamiento. Cuando los médicos discuten el pronóstico de un paciente, ellos toman en cuenta todos los factores que podrían afectar la enfermedad o el tratamiento del paciente. Después, intentan proyectar lo que podría pasar. El médico funda su pronóstico en información recolectada por investigadores durante años sobre centenares o incluso miles de personas que padecen cáncer. Siempre que sea posible, el médico utiliza las estadísticas que se han basado en grupos de personas que están en una situación similar a la del paciente en particular.

El médico puede hablar de un pronóstico favorable , si se espera que el cáncer responda bien al tratamiento, o de un pronóstico desfavorable, si es probable que el cáncer sea difícil de controlar. Es importante tener en cuenta, sin embargo, que el pronóstico es sólo una predicción. El médico no puede estar cien por ciento seguro sobre el futuro de un paciente en particular.

Las tasas de supervivencia indican cuántas personas con un cierto tipo y etapa de cáncer sobreviven la enfermedad por un periodo específico tras su diagnóstico. A menudo, las estadísticas se refieren a la tasa de cinco años de supervivencia; lo cual significa el porcentaje de personas que están vivas cinco años después del diagnóstico, ya sea que no tengan signos o síntomas del cáncer, o que éstos sean mínimos, que estén libres de la enfermedad o en tratamiento. Las tasas de supervivencia se basan en grupos grandes de personas. No se pueden utilizar para predecir qué pasará con un determinado paciente, porque no hay dos pacientes exactamente iguales y el tratamiento y la respuesta al mismo varían mucho.

Los pacientes y sus seres queridos se enfrentan a muchas incertidumbres. Para algunos, es más fácil hacerlo si conocen las estadísticas, pero para otros, la información estadística es confusa, inquietante y demasiado impersonal para que sea útil. El médico que esté más familiarizado con la situación del paciente está en la mejor posición para discutir el pronóstico del paciente y para ayudarle a interpretar lo que significan las estadísticas para ellos. De la misma manera, es importante que los pacientes entiendan que ni siquiera el médico les puede decir exactamente qué se puede esperar; de hecho, el pronóstico de un paciente puede cambiar con el tiempo si el cáncer progresa, o si se logra tener éxito con el tratamiento.

La búsqueda de información acerca del pronóstico es una decisión personal. Depende de cada paciente decidir qué tanta información desea y cómo obtenerla.

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